En Saldes combinamos diferentes zonas diseñadas para ofrecer bienestar, tranquilidad y estímulos adecuados a nuestros Maine Coon.
Cada espacio cumple una función dentro de la crianza y permite que los gatos puedan moverse entre zonas interiores, exteriores y de convivencia familiar.
Esta zona constituye el espacio más especializado de nuestras instalaciones en Saldes. Está formada por diferentes salas interiores conectadas con catios exteriores protegidos, lo que permite que los gatos disfruten tanto de espacios interiores tranquilos como de zonas exteriores seguras.
Cada sala cumple una función específica dentro del funcionamiento del criadero y está equipada con rascadores, zonas de descanso, calefacción y acceso a espacios exteriores.
Es el espacio donde organizamos el día a día del criadero. Aquí preparamos la alimentación de los gatos y gestionamos todo lo relacionado con su cuidado y planificación.
Una habitación destinada a gatos que necesitan observación, tratamientos o cuidados especiales en algún momento concreto.
Espacio tranquilo donde se realizan los encuentros controlados entre reproductores dentro de nuestro programa de cría.
Zona destinada a los machos reproductores, adaptada para que dispongan de un entorno tranquilo con zonas de descanso y acceso a espacios exteriores.
Área destinada a las hembras reproductoras cuando no están con sus camadas, con espacios pensados para su descanso, actividad y bienestar.
Cuando una de nuestras hembras queda gestante, pasa a otro de los espacios del criadero donde convive más directamente con nosotros en un entorno tranquilo y familiar.
Un espacio tranquilo donde las madres y sus gatitos viven sus primeras semanas de vida rodeados de cuidados, calma y compañía.
Durante las primeras semanas, nuestras madres y sus gatitos disponen de una zona especialmente preparada para esta etapa tan importante.
Aquí las familias pueden descansar, criar y desarrollar el vínculo materno en un entorno tranquilo, seguro y adaptado a sus necesidades. Cada espacio está pensado para favorecer el bienestar de la madre y el correcto desarrollo de los pequeños desde sus primeros días de vida.
Las madres cuentan además con acceso a zonas exteriores protegidas y continúan formando parte de la vida diaria del criadero, manteniendo una convivencia natural y respetuosa con nosotros.
Creemos que los primeros momentos de vida merecen un entorno sereno, familiar y lleno de atención, porque un buen comienzo marca el camino para toda una vida.
Las primeras semanas son fundamentales para el desarrollo físico y emocional de cada gatito. Por eso nuestras madres y neonatos disponen de espacios diseñados para ofrecer tranquilidad, seguridad y atención constante.
Cuando nacen las camadas, las madres y sus gatitos pasan a otro de los espacios más importantes del criadero: la guardería.
Se trata de una habitación interior preparada especialmente para acompañar las primeras semanas de vida de los pequeños en un entorno tranquilo, seguro y controlado.En este espacio las madres pueden criar a sus gatitos con total calma mientras nosotros podemos supervisar de cerca su desarrollo durante esta etapa tan importante.
Los primeros momentos de vida
Los gatitos nacen y pasan sus primeros días en un entorno tranquilo y protegido junto a su madre.
Durante esta etapa utilizan nidos especialmente preparados, donde pueden permanecer en un ambiente cálido y seguro mientras comienzan sus primeras semanas de vida.
• Nidos cómodos y protegidos
• Ambiente tranquilo y controlado
• Supervisión constante
• Presencia de la madre en todo momento
Cada etapa tiene su espacio
A medida que los gatitos crecen, ampliamos su entorno para que puedan empezar a explorar de forma segura.
En esta fase utilizamos corralitos y zonas de exploración, donde comienzan a moverse, jugar y desarrollar su curiosidad natural.
• Corralitos adaptados al crecimiento
• Espacio seguro para explorar
• Primeros juegos y movimiento
• Estímulos adecuados a su edad
El carácter se acompaña desde el inicio
Desde sus primeros días, los gatitos crecen en contacto con las personas y en un entorno familiar. A medida que van desarrollándose, continuamos acompañando su socialización respetando sus tiempos y necesidades.
Durante esta etapa empiezan a interactuar más con su entorno, reforzando su confianza y curiosidad de forma natural.
• Presencia humana diaria desde el nacimiento
• Contacto respetuoso y progresivo
• Adaptación natural al entorno del hogar
• Desarrollo de confianza y equilibrio emocional
La vida en el criadero sigue el ritmo natural de los gatos y del entorno que nos rodea.
Cada día compartimos con ellos momentos de juego, descanso y observación, acompañando su desarrollo de forma cercana.
Más allá de las instalaciones, lo que define nuestro trabajo es la presencia diaria y el respeto por cada gato.
Aquí los gatos no solo crecen: forman parte de nuestra vida.
Nuestros gatitos crecen con dedicación, método y mucho cariño.
Descubre las camadas actuales y las próximas disponibles.